París

Hoy hace justo cuatro meses que corrí la maratón de París. Como os podéis imaginar la carrera es una pasada, muy bien organizada y con un recorrido precioso, que por suerte pude disfrutar (no me di contra el muro como en otras maratones y conseguí mi mejor marca personal 🙂 ) . El día previo a la carrera, por la mañana, Mateo y yo corrimos la Breakfast Run: 5 km por los puntos más bonitos de la ciudad y después un desayuno a base de croissants. Por la tarde, en lugar de descansar piernas,  me pegué un paseito a Notre Dame a ver como estaba el atardecer:Notre Dame antes de arderAtardecer en París

El día de la carrera, madrugón, 42.195 km y a descansar; bueno, lo justo, porque por la tarde teníamos reservada visita nocturna a la Torre Eiffel…Atardecer en el Sena-ParísTorre Eiffel iluminada

Al día siguiente de la carrera, visita a Montmartre, Sacre Coeur, Moline Rouge… algo masificado por tanto turista; casi no saqué la cámara de la mochila. Por la tarde, como no teníamos muy claro a dónde ir, decidimos dar un paseo por la ribera del Sena desde Notre Dame, pero no llegamos muy lejos; cuando estábamos llegando a la catedral vimos humo y los primeros camiones de bomberos por las calles. Tenía pinta de ser algo ‘gordo’, pero girar la esquina y ver la catedral en llamas fue de esas cosas que no se olvidan. Fuimos de los primeros en estar allí, pero a los pocos minutos toda la zona estaba abarrotada de gente. Las líneas móviles se colapsaron de tanta gente que estaba compartiendo imágenes y vídeos en las redes. Del incendio poco que contar que no hayáis visto en la tele, muy impactante todo, gente llorando viendo como caía la aguja del campanario o la cubierta de madera, o cantando plegarias (muy de película americana). Era una sensación algo extraña estar allí en directo.Aguja de Notre Dame en llamasNotre Dame en llamas

El viaje fue corto, pero como veis intenso como pocos. Habrá que volver cuando restauren la catedral, que me quedaron fotos por hacer.

 

Then we take Berlín…

La última noche de nuestro viaje estival la pasamos en la capital alemana, el avión salía por la mañana muy temprano, así que aprovechamos para hacernos la foto de familia delante del Reichstag, en el mismo sitio que dos años antes,  tomarnos unas curriwurst con sus correspondientes cervezas, y terminar en la hora azul frente a la Isla de los Museos. Berlín tiene mil sitios que ver, de eso no hay duda.
Reichstag

La foto no hace justicia, pero el edificio del Reichstag es impresionante (creo que ya lo he dicho alguna vez antes 😉 ).

En la siguiente, el Bode museum con la torre de la televisión (Fernsehturm) de 368 metros a la izquierda (es el edificio más alto de Alemania):
Berlín Bode Museum

Pues ya tengo ganas de volver. Jacob&Lena nos vemos pronto!!!

Copenhague

El post de hoy viene con banda sonora: Copenhague de Vetusta Morla. Últimamente no paro de escucharla y destrozarla en la guitarra, y cuando la escucho me acuerdo de algunos rincones de la ciudad, especialmente de Nyhavn, de lo más típico y turístico (después de la archiconocida Sirenita claro), pero no por eso menos bonito.Copenhague Nyhavn

Sin duda una ciudad para perderse y disfrutar de su diseño y sus rincones, algunos tan peculiares como la Ciudad libre de Christiania, también conocida como distrito verde debido al color de la hierba que fuman allí, (aquí en Granada cada vez más distritos son verdes también) ;-). Me llamó la atención que en un par de locales te invitaban a hacer fotos, algo siempre de agradecer.

Cerca de Nyhavn, paseando hacia la Sirenita podemos contemplar el moderno edificio de la Ópera, imponente y muy fotogénico, aunque no pude imitar del todo al gran Logan tal y como me recomendó mi vecino Juan Carlos; al parecer han ampliado un poco uno de los muelles y es imposible conseguir una toma totalmente frontal (por lo menos yo no pude), pero bueno, aquí está la foto de imperfecta simetría:Opera House Copenhague

Como en otras ciudades nórdicas la bicicleta es el principal medio de transporte, no puedo evitar pararme a hacer alguna foto:Sillín bici Copenhague

De la Sirenita no tengo ninguna foto decente, la culpa es de los cientos de turistas que había alrededor, al filo del resbalón, haciéndose ‘selfies’. De todas formas está muy vista, me quedo con Nyhavn:Copenhague Nyhavn2

Llueve en el canal, la corriente enseña el camino hacia el mar…

Dagebüll

Me dice mi amigo Jacob que en Alemania ya se nota mucho el otoño y que echa de menos los días de verano en los que estuvimos disfrutando de playa y cervezas por el norte de Alemania, y que si es posible cuelgue de una vez las fotos de esos días: “we need ‘Fotos’ from Summer to warm our hearts and souls”, así me lo pide, “just do it”. Aunque los días que pasamos en Dagebüll no fueron precisamente muy cálidos, aquí os dejo algunas de las fotos que pude hacer luchando contra el fuerte viento que movía trípode y filtros y se me metía en los huesos tan frío como si estuviera en una playa del sur de España en pleno invierno. Dagebüll Wadden SeaDagebüll benchDagebüll Lighthouse 2Dagebüll Wadden Sea2Dagebüll Wadden Sea3

(próxima parada Copenhague)